miércoles, 27 de julio de 2011
La motivación creativa
La motivación creativa *
La motivación es el motor de la acción creativa.
Distinta del deber o de la obligación, es la condición que determina las 'ganas' de emprender el esfuerzo creativo con una meta. La motivación es una seducción, mientras que otros estímulos se basan en la coacción o la autoridad.
La mentalidad creativa se mueve en un plano de libertad o compromiso que explica en parte las dificultades de su inserción en las estructuras de una organización. A menos que un contexto sea apto para la creatividad es difícil obtener una participación eficaz del individuo creativo.
El comportamiento frente a la atracción del dinero, que es un móvil universal, fluctúa entre la necesidad de los ingresos y los objetivos personales ajenos a su trabajo. El individuo creador desarrolla sus propias metas y éstas constituyen una motivación permanente que tiende a realizar.
Si se compara este comportamiento insatisfecho con el más común, la docilidad ante el empleo bien remunerado, se puede comprender que para que el trabajo creativo sea eficaz, requiere, además del dinero una armonía de propósitos con la empresa
La máxima satisfacción la puede obtener el 'creador que es empresario de su propio proyecto' porque de él obtiene el dinero que necesita y hace realidad su sueño creativo Esta dualidad de gestión suele no tener éxito quizás porque las motivaciones son distintas. Entre el empresario creativo y el inventor empresario, hay una iniciativa que prevalece y otra que, suponemos, fracasa. Una alternativa válida a este conflicto es la alianza empresario-inventor, con pactos de mutua confianza, que ha generado empresas y productos de éxito.
En general, el ámbito tecnológico productivo se mueve sin reconocer los valores creativos. Con los tests de selección creemos que no se detecta la auténtica capacidad creativa. Más negativo aún es un trabajo desmotivado y puramente productivo que no tiene el aliciente adecuado para la eficacia innovadora.
El reconocimiento de estos móviles afectivos incentiva este trabajo y contribuye al desarrollo de las aptitudes creativas en la moderna organización. La gestión adecuada de la creatividad parece estar vigente en las empresas que mantienen su éxito con innovación.
( *texto antiguo)
NOTA ACTUAL
(con énfasis en la formación)
Reflexionar sobre la motivación es fácil porque se trata de un sentimiento universal, inconfundible e inherente a la existencia humana. Reconocemos dos niveles, uno vinculado a las necesidades de la supervivencia y otro, propio del hombre, unido a sus inquietudes anímicas. Pensamos en 'fuerzas' emocionales o culturales que 'empujan o atraen' los propósitos de vida. Con ellas se manifiesta la creatividad, eufóricamente si el 'llamado' es vocacional. Pueden ser las circunstancias, un conocimiento placentero, la música, la medicina, Dios! ... o los 'tornillos' ; como es nuestro caso (el término 'tornillos' representa la tecnología).
Conocer la motivación no significa darse cuenta de los motivos de ese 'impulso atractivo'. Podemos aventurar algunos: vivencia intuitiva de experiencias futuras, conjunción azarosa de expectativas y circunstancias propicias, determinaciones genéticas, imitación inconsciente del entorno... sin saber por qué nos deslizamos poco a poco hacia nuestro 'ideal' (palabra que sintetiza el contenido de la motivación).
El 'motivo', la razón de querer, genera la pasión creativa y con ella una excepcional sensibilidad hacia la creación (invención). Como el montañista, el aventurero, el monje o el marino, se postergan otras experiencias en pos de las elegidas. Cuando un inventor concluye su 'creatura' se sumerge nuevamente en el reto de una nueva, insensible a las dificultades que volverá a enfrentar. El esfuerzo doloroso del escalador no le quita el ansia de alcanzar la cima... qué significará la cima para él?
Cuando estamos ante una 'clara motivación creativa' la 'hoja de ruta' formativa (evitamos el término 'educativa', y el término programa) tendrá que adecuarse al 'alumno'. Demás está decir, que nos enfrentamos a un reto didáctico, con modelos poco convencionales de enseñanza (mostrar), para orientar unos aprendices que son indóciles cuando se los somete a una instrucción habitual, pero que suelen responder con entusiasmo si compartimos su 'afición'. Reconocemos que la dificultad de su implementación es su principal escollo. Por el momento estamos evidenciando una carencia educativa (formativa) actual. Recordemos que 'antes' existía el simple modo de 'maestro y aprendiz'. Eran otros tiempos de entornos más pequeños y de 'profesiones' que no necesitaban el conocimiento interdisciplinario moderno.
El aprendiz 'rebelde', tan común en las aulas, o el desmotivado de todo, quizá no lo serían tanto en una 'clase' adecuada. Aspiramos a reunir discípulos que pertenezcan a una 'selección de voluntades receptivas' de acuerdo a lo que establecimos al principio: 'una clara motivación creativa' y que se mueva en un ámbito exclusívamente tecnológico.
Por lo pronto, si somos capaces de 'ambientar' esta formación, de acuerdo con la visión expuesta en estas páginas y el implacable juicio de los resultados, el camino a seguir tarde o temprano se andará.
Si hemos de evolucionar como sociedad, tenemos que cobijar el 'cambio que germina en las mentes creativas de las nuevas generaciones'.
Firma: Un inventor moderno.
Diccionario:
EDUCAR: Dirigir, encaminar, doctrinar (RAE)
FORMAR: Dar forma (RAE)
FORMAR*: Influir con el ejemplo adecuado. Enseñar como un 'maestro'.
Cultivar. Motivar. Responsabilizar por los propios proyectos
*Diccionario creativo.
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