domingo, 17 de julio de 2011

Carta significativa

Introducimos ahora en este blog la carta personal enviada al Ing. Don Arturo Aldunate Phillips, fechada el 20 de Abril de 1978, muy elocuente de todo lo que intento en esta obra con intención formativa.

'Apreciado Sr. Adunate Ph. No dudo en contar con una afinidad que nos une desde hace mucho tiempo para expresarme cálida y naturalmente. Su vocación docente, don Arturo, como a muchos otros grandes hombres, le habrá deparado contactos impensados a través de sus libros. Mi caso es uno de esos emotivos lectores que han seguido con admiración y con placer alguno de sus libros 'científicos' llenos de sapiencia, significación y vitalidad. Su comunicación conmigo, a través de una mujer excepcional también, y su sencillamente conmovedor contenido han confirmado mi concepto de Ud. y mi elección. Deseo que Ud. prologue mi libro, no escrito aún, al que no parece que yo pueda ya seguir postergando. esa obra, ajena en gran medida a la tarea de escritor, es empero fruto de vivencias y conocimiento ya maduro que me siento comprometido a transmitir. Su título: Ser inventor...un propósito olvidado. La conciencia clara de este objetivo se ha gestado a lo largo de muchos años. Me he sentido guiado o atraído por una vocación creativa obstinada que no ha dudado en probarme a través de obscuros trances de incertidumbre y soledad. A mis 42 años, libre ya de dudas circunstanciales, lleno de sincero entusiasmo, abrigo la esperanza de concretar este propósito. Lejos de ser el único, entre muchos proyectos de innovación y creación técnica, aprecio éste como una resultante, como la constante humana que se ha desarrollado en mí capaz de promoverlos demás: el ser inventor. El inconcebible desconocimiento del pensamiento creador, en su forma y en sus metas, como trabajo específico, se ha manifestado como una pesada red que ha impedido mi acción, provocando muchas veces profundo desaliento. Sin embargo, la sutil verdad permanece, y este libro será una firme propuesta para el desarrollo de esa actitud creativa y vital. En el ámbito sin fronteras de la creatividad, he elegido la cuota que pudiera corresponder a la creatividad técnica. Aún habiendo acotado de este modo el objeto, muchas veces me siento impotente de abordarlo integralmente. Me he planteado incontables estrategias y todas ellas se han mostrado precarias ante tan vasta realidad. Pocos, como Ud., son capaces de captar en toda su carga emotiva el afán de búsqueda de una síntesis global y vital, capaz de motivar al interlocutor. En este instante, estoy tratando de llegar a Ud. con pocas palabras, pero con toda la significación y presiento que el texto se extiende sin poder controlarlo... Y bien, he optado por un ensayo 'facetado' en mi libro. Incluiré en él cuantas perspectivas del tema alcance a imaginar y cuando intuya que lo significativo está dicho me enfrentaré valerosamente a la palabra fin. Presiento con cuánta dignidad y benevolencia atiende Ud. a mi principiante actitud, y esa condición me exalta. Deseo lograr una obra trascendente o tan buena como para merecer su aporte y que este mensaje llegue a alguien del modo propicio. En la larga cadena de la experiencia humana no será vano el esfuerzo. He escrito muchas páginas aisladas durante estos últimos 10ó 15 años. Muchas de ellas han resistido el tiempo dignamente. Con ese material y un esfuerzo final de ordenamiento, equilibrio y gracia, más algunos textos que de seguro habrán de sumarse, voy a intentar mostrar una comprensible imagen del ser creador. Sus convicciones, sus objetivos, su método. Voy a describir el medio, el propicio y el que no lo es, tratando de abordar el ámbito institucional. He de volcar una amplia gama de conceptos, siempre originales, rescatando las bondades de un aprendizaje de la tecnología en base a "conocimientos significativos" hasta alcanzar la fluida mente interdisciplinaria del creador. He de hablar de la vocación como la clave de su motivación y por supuesto la posibilidad de operar con la intuición. Diré que el futuro no sólo sucede sino que en gran medida es posible gestarlo con imaginación responsable y perseverante. Que hay una intención en la búsqueda creativa, y que existen estrategias que hemos de conocer y practicar. Que saber pensar creativamente es un oficio. He de decir también aunque disguste a muchas profesiones que la certidumbre metodológica de la ciencia está llena de carencias en cuanto de "saltar" se trata hacia nuevos conceptos. Que la simplicidad y el ingenio siguen siendo alardes de sapiencia. Que son infinitas las posibilidades. Que al hábito del conocimiento receptivo ha de oponerse la vivencia significativa y creativa. Que no debemos temer, en fin, en el ignoto camino hacia el futuro, a cuestiones que aunque ásperas al entendimiento son reales y operativas: intuición, inspiración, sensibilidad, motivación, valentía, ingenio, fe, visión, vocación. En las fronteras de la tecnología, en cada juicio de valor de millones de escalones y de cambios, se enseñora el hombre como tal y por ende su innata y superior capacidad de creador. A estas alturas, habrá observado Ud., Don Arturo la tentación vanidosa hacia una gran síntesis, inalcanzable siempre, y una euforia que en vano trato de mitigar. Puede que en todo esto haya quedado una imagen de mis inquietudes y del sencillo motivo por el cual intento llegar hasta Ud. Pienso que su trabajo es magnifico y que le admiro. Deseo de que su espíritu permanezca motivado como lo he sentido a través de tantas de sus hermosas páginas. Si he sido efusivo a veces fue inspirado por el modo y circunstancia con que Ud. me ha invitado a dialogar. Acompaño algunas páginas muy sueltas que le revelen parte del modo de tratar algunos temas y la variedad de los mismos: Quizás sea oportuno decirle que de ningún modo mi experiencia reside en el papel y el lenguaje. Mi bagaje proviene de una diversa práctica del trabajo manual, (he realizado todo lo pensado) de ahí que mis apreciaciones coincidan exactamente con la realidad. He cruzado muchas veces el estrecho puente que vincula o separa la idea de su concreción, hasta llegar a ser un 'especialista' en ese cruce. Paralelamente, he vivido en permanente elaboración de ideas. Mi actitud pensante hacia la innovación, creación, observación, fluye 'casi' sin esfuerzo, con un enfoque original que me cuesta reconocer como tal y al que suelo llamar sentido común (pero deshabituado). Me he esforzado en vivenciar mis estados mentales, sea inspiración, motivación, elaboración o estrategia, frente a trabajos concretos de desarrollo. Ello me permite decir algo ahora sobre esos mecanismos tan sutiles. He padecido y comprendido también las poderosas fuerzas que las comunidades desarrollan en torno al hábito y la aparente seguridad de lo conocido. Y aún en este campo técnico, ámbito indiscutido del cambio, masivamente promovido en nombre del progreso; la tarea creativa se debate carente de vigencia. Ese sano espíritu deportivo creador, capaz de triunfar con el ingenio sobre la claudicante y triste precariedad, merece una cruzada. Seguiré trabajando en pos de una tecnología simple, eficaz, genuina; un digno 'saber hacer'. Si toda esta obra ambiciosa merece su aprobación, si de algún modo nuestro esfuerzo creador es grato a su corazón, nuestro primer diálogo es ya valioso. Sólo así puedo esperar alguna página suya que nos honrará y alentará.

Reciba Ud. un abrazo afectuoso.

P.D: Hemos creado un Centro de Desarrollo Tecnológico capaz de albergar todos nuestros propósitos y Dios mediante, capaz de realizarlos!'

Don Arturo Aldunate Phillips ha logrado prestigio internacional a través de sus libros de cosmovisión científica con su estilo bello y persuasivo. He tenido la fortuna de leer dos de ellos: A horcajadas en la luz y Quinta Dimensión.

En cuanto a mi intención de escribir este libro por aquel entonces..., espero que no sea demasiado tarde el hacerlo ahora! El título, al menos, que antes era nostálgico alude esta vez a una moderna realidad.

3 comentarios:

  1. Es la primera vez que sé del título del libro:Ser inventor...un propósito olvidado, me gusta!

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Qué vivo estabas a tus 42 años! Disfruto viendo de cerca este reencuentro con tus escritos, a los que estás dando alas cibernéticas. Hasta pronto!

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