lunes, 18 de julio de 2011

foro del diseño funcional

Difusión de ideas creativas técnicas

Análisis de diseño, evaluación y propuesta de mejora para el interior del vagón de pasajeros del METRO de Barcelona.

Esta propuesta pretende no dejar indiferentes ni al viajero ni a TMB.
El servicio de la línea 3 funciona con tres modelos de coches diferentes, hecho que permite compararlos en acción y simultáneamente.
Están los que existían, con asientos frontales; y las dos opciones nuevas: un modelo íntegramente nuevo y otro, resultado de una remodelación del habitáculo de los anteriores; ambos con asientos laterales alineados.

Comenzaremos el estudio con las mismas condiciones y prioridades con que comenzaron quienes participaron en este proyecto de desarrollo, la empresa constructora y TMB.
Se proponen las ideas básicas:
1- Nuevo vehículo o mejoras del existente.
2- Estructura, puertas, ventanas, confort, estilo decorativo, luces.
3- Disposición de los asientos, barras de sostén.
3- Evaluación de costos en ambos casos para comparar.
4- Acuerdo y presupuesto del proyecto.
Además, suponemos que existe también una condición de explotación económica sostenible del servicio: mientras más pasajeros puedan viajar en cada vagón, menor costo por sus desplazamientos. Para este supuesto sólo hay una opción: la falta total de mobiliario,'in extremis', permite el máximo de plazas de pie.Como es lógico esa opción no es concebible, luego la decisión está sometida a un compromiso o 'sentido común'.
Sabemos que el deseo natural de todo viajero es hacerlo sentado, luego mientras más satisfacción, menos pasajeros por vagón. Viajar en esta posición que ocupa aprox. el doble de la superficie encarece el servicio.
Si a esta situación imponemos la necesidad de puertas y pasillos de tránsito, el espacio disponible para asientos está prácticamente limitado a sectores donde caben sólo cuatro, sea cual sea su disposición.
Para la ubicación de los módulos de asientos sólo nos quedan ahora tres opciones, y sólo tres: en línea de cuatro, dos y dos opuestos o dos y dos en bloc de espaldas.
En este punto ha de tomarse la decisión más importante del diseño, a juicio del pasajero: mitad sentarse mirando hacia el sentido de la marcha, (la más placentera), mientras que la otra debe mirar hacia atrás. O la opción de cuatro asientos laterales en línea frente al pasillo central con la dirección de movimiento hacia la izquierda o derecha según el costado.

El resultado son los coches actuales de la línea 3:
Un número de coches han continuado sin modificaciones, con asientos enfrentados.
Un número aparentemente mayor ha sido modificado cambiando los asientos a la posición lateral.
Un número semejante a éste son vehículos totalmente nuevos (incluyendo la estructura)
con los asientos con la misma posición lateral

Nuestra visión de diseño difiere del elegido en el 'concepto funcional fundamental', el confort del pasajero. (con la premisa obvia de no afectar los costos),
Estos son los argumentos:
1- La simple experiencia de un viaje en METRO, sin olvidar la manera universal de hacerlo, nos obliga a DESCARTAR COMO OPCIÓN EL USO DE ASIENTOS LATERALES, antes de constatar con certeza que ir 'de frente' no permite cumplir con otra premisa más importante. Como precisamente ésta ha sido la elección de los coches 'modernizados' o nuevos( con probable diseño de fábrica) nos preguntamos cual ha sido la razón. Parece ser: ' Ahora caben más pasajeros parados para resolver horas punta del servicio' (a costa de menos sentados).
Este es el argumento que vamos a rebatir. a falta de otro conocido.
Afirmamos que NO CABEN MÁS PASAJEROS CON LOS ASIENTOS LATERALES, por una razón, EN EL PASILLO CENTRAL NO VIAJAN NUNCA PASAJEROS, porque carecen de asideros o porque 'chocan' con las piernas de los sentados. Esta es la evidencia cotidiana! Sin embargo, la razón que cuestiona el nuevo modelo modificado es otra, razón que debe constatarse vivencialmente. Consiste en el DISGUSTO que produce el roce obligado con los vecinos sentados ( yo y como yo muchos evitan sentarse cuando hay tres personas, en especial las mujeres) Este malestar se agrava con un incómodo cabeceo cuando el vehículo acelera o frena. En el modelo nuevo se consideró sólo el problema del roce.
Por lo motivos expuestos PROPONEMOS que los próximos modelos NO INCORPOREN ASIENTOS LATERALES.
2- Teniendo en cuenta que el pasajero quiere ir sentado, analizamos también los vehículos de la anterior generación que funcionaban con DOS PARES DE ASIENTOS ENFRENTADOS. Nos cuesta comprender por qué se adoptó siempre este formato. Los pasajeros de ventanilla, 'encerrados' en el módulo, que intentan entrar o salir provocan siempre una situación incómoda compartida con quienes, sin querer, les obstruyen el paso. Este momento suele ser traumático por la inestabilidad inevitable en los vaivenes de la marcha. Aunque este gesto tan reiterado esté asumido como inevitable, es sin duda UNA GRAVE OMISIÓN DE DISEÑO, con el agravante de la reiteración.
Una simple comparación, el BLOC DE ASIENTOS CON RESPALDO CENTRAL, tan común ahora en otros transportes (autobús, tram) no provoca los gestos apuntados. Las ventajas de este diseño se aprecian en su concepto unitario y compacto de cuatro asientos en lugar de dos pares independientes.Esto sugiere una simplicidad con probable reducción de costo además de las razones funcionales muy evidentes cuando se viaja.
Despues del análisis señalamos ésta como nuestra PROPUESTA DE MEJOR OPCIÓN.
Hacemos un llamado de atención a todos los responsables para superar esta inercia de los 'puntos oscuros del diseño' que afecta a tanta gente durante tanto tiempo.

3- Aludimos ahora al equipamiento de barras, postes , reposabrazos y asideros. Este sencillo utilaje es imprescindible para los desplazamientos internos del viajero, incluyendo su apoyo corporal como segunda elección de su postura de viaje. Su ubicación y diseño parece fácil pero no lo es, nunca, tratándose de ergonomía y función.
Al coger una barra sentimos de inmediato varias sensaciones: fría o cálida, gruesa o delgada, servicial o incómoda. A éstas sensaciones está obligado el diseño funcional a dar el máximo confort. Este valor a sido seriamente descuidado según se evidencia en el uso cotidiano. El sinterizado plástico, un revestimiento cálido, siempre usado en autobuses y tram, incluso en los vagones 'antiguos' ha dejado de aplicarse a las barras de los nuevos modelos. A sido reemplazado por acero inoxidable o metalizado resbaladizos y fríos. El diámetro y el perfil tienen efectos ergonómicos instantáneos de agrado si el grosor se adecua a nuestra mano y cilíndrico para asirlo desde cualquier ángulo con igual sensación (los perfiles achatados menosprecian esta alusión funcional). Y en cuanto a su ubicación, tal parece que el diseñador desconociera el intenso desplazamiento interno del tren, ahora decidídamente facilitado con el pasadizo entre coches, colocando los postes de sostén en el mismo centro del pasillo y obstaculizando la fluidez.
Intuyo que esta idea contradictoria se corresponde con la nueva disposición de los asientos. En el diseño funcional 'una cosa lleva a la otra' con una poderosa coherencia. Los postes asideros correctos deben ubicarse a los costados del pasillo central y el de las puertas en complementación con los que se ubican en el módulo de cuatro asientos de un solo respaldo.

Las cosas no eran así, ha habido una involución en el diseño funcional de este proyecto.
Y la consecuencia está a la vista, millones de viajes con pasajeros que padecen el disgusto cada vez...
No está mal 'darse cuenta' de tal situación, y aunque nos cueste debiera corregirse poco a poco con vistas al futuro. Firma: Un fan del METRO de Barcelona.

1 comentario:

  1. Bien argumentado. Estoy de acuerdo con las propuestas. Firma: un ciclista que usa ocasionalmente el Metro.

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